martes, 22 de diciembre de 2015

martes, 27 de octubre de 2015


LA MORADA DE THEMCELVEZ. Casa autogestionada autosuficiente de mujeres mayores de 50 años.






El 1 de Octubre de 2015 publiqué en la web del Gobierno Abierto del Ayuntamiento de Madrid (https://decide.madrid.es/proposals/2524-casa-autogestionada-autosuficiente-de-mujeres-mayores-de-50-anos) un proyecto colectivo para el que estoy recabando apoyos en forma de votos-clics y al que quiero que se sumen todas las personas que lo deseen. Necesitamos mucha difusión, mucho trabajo y esfuerzo para no dejar flecos sueltos e incorporar sugerencias y modificaciones de las personas que se impliquen según vayamos necesitándolas.

Esta propuesta está inspirada en la Casa Babayaga sita en Montreuil (Francia), actualmente en pleno funcionamiento, cuya fundadora se llama Thérèse Clerc. 

Muchas mujeres, debido a su situación personal, laboral, familiar, emocional o física, están abocadas a vivir con precariedad, solas o con personas que no las apoyan. A veces no disponen de casa propia ni de trabajo estable y su situación empeora con los años por cuestiones de salud, por problemas emocionales y por falta de ilusión y esperanza en un futuro mejor. Algunas están separadas o solteras o son viudas.

Teniendo en cuenta la cantidad de edificios vacíos y en desuso que hay en la Comunidad de Madrid, de protección oficial o las casas inutilizadas que tienen algunos bancos, podrían acondicionarse estos inmuebles con pequeños estudios de unos 35 o 40 metros cuadrados, con alquileres asequibles (no más de 200 €), con baño, cocina, dormitorio y con zonas comunes, sala-comedor, biblioteca, zona para eventos y para hacer gimnasia. Se tendría en cuenta la movilidad reducida de algunas de estas mujeres y sus especiales características físicas y emocionales. Podrían hacerse gestiones, con la intermediación de la persona responsable que acuerde el actual Ayuntamiento de Madrid, con alguna SAREB de algún banco o caja que tienen en stock un buen número de inmuebles que nadie utiliza y que se deterioran según transcurre el tiempo.

La propuesta no se asemejaría a las residencias de personas mayores actuales ni a los pisos tutelados, si bien se puede considerar una solución alternativa a esta demanda habitacional para personas con estas características. Muchas de estas mujeres aún trabajan pero tienen salarios muy bajos. Y las que no pueden o no encuentran ocupación, podrían contribuir de diversas maneras al mantenimiento del inmueble acondicionado para este fin. Aunque se necesitaría apoyo institucional, para que el proyecto no sea gravoso a la Administración local y municipal, se podrían sufragar los gastos que se generen en esta "casa autogestionada feminera" a la que llamaré "la Morada de Themcelvez", creando un vivero, un huerto colectivo, con plantas medicinales y aromáticas, hortalizas y árboles frutales, se cultivarían flores, incluso podría contar con colmenas o con algún animal de corral. También podría acondicionarse un techo verde, aislar el edificio suficientemente para evitar las diferencias de temperatura, las inclemencias del tiempo y los ruidos externos e instalar paneles solares, algún dispositivo para generar energía eólica, calefacción con biomasa, cocina solar o similar para que el consumo de electricidad y agua caliente no sea demasiado costoso. Por supuesto podría reciclarse toda la basura generando compost, reutilizando todo lo que se pueda y creando conciencia en este sentido en el barrio o localidad donde se implemente este proyecto. Obviamente, una vez constituida e implementada, "La Morada de Themcelvez" generaría riqueza, puestos de trabajo y, algunas de las personas que, actualmente reciben prestación por desempleo o algún tipo de ayuda estatal, podrían dejar de percibirla o complementarla con los ingresos que se vayan generando en este espacio colectivizado basado en la Economía del Bien Común.

La labor creativa, divulgativa y cultural sería también muy importante. Podrían celebrarse periódicamente lo que yo llamo "Ágapes artístico-culturales", presentaciones de libros, exposiciones de escultura y pintura, conciertos, recitales y conferencias de todo tipo, en la línea del espacio que estoy describiendo. También podrían convocarse sesiones de Yoga, Tai Chi, Fisioterapia, Hidroterapia, talleres artesanales y de bricolage y de distintos tipos. 

De tanto en tanto, se podrían acoger de forma esporádica a visitantes y familiares de estas mujeres por una módica cantidad para cubrir los gastos de gestión, estancia y manutención.

El proyecto es factible si se implican más personas. En España, no sé si hay algo parecido. En otros países sí, concretamente en Francia, en Montreuil y en Toulouse.

Confío en poder llevar a buen término “La Morada de Themcelvez" con la ayuda de todas vosotras... y vosotros. Es posible hacerlo, tengo la energía, la idea factible, sólo necesito las personas adecuadas, el apoyo suficiente y una difusión eficaz. Si hiciese falta un dinero inicial, podría pedirse un crédito a un banco ético como Triodos Bank, se podrían conseguir aportaciones personales, donaciones o realizarse un crowdfunding o micromecenazgo para financiar el proyecto en sus primeras etapas. Todas las personas somos interdependientes y casi todas llegaremos a la edad madura y a la senectud. De nosotras depende cómo queramos vivir esa última etapa. Gracias por tu atento tiempo. Cuento con tu cooperación participativa y se agradece tu apoyo y tu eco.

Adjunto los artículos que han realizado María Yuste para PLAYGROUND y Fátima en Femenino Rural. Se agradece difusión:

http://www.playgroundmag.net/noticias/historias/Casa-autogestionada-mayores_0_1634836506.html

https://femeninorural.wordpress.com/2016/02/03/el-sueno-de-celia-son-casas-babayagas-por-todas-partes-para-juntas-envejecer-mejor/

Facilito también el enlace que presenté en los Presupuestos Participativos:

http://participativostetuan.org/propuesta.php?id=71

 Mil gracias por vuestro apoyo, difusión, atención e interés. 
Abrazos.

viernes, 22 de mayo de 2015

MELODÍA DE PALABRAS INDIGNADAS

                                           
"Palabras Inusuales" 
Con Ingrid Da,y Xavier de Tusalle. 
En Maneras de vivir
                                                             

Con Nieves Canta y Concep. 
En la Champañería Pandora.

 He modificado uno de mis peldaños-poemas antes de las decisivas elecciones autonómicas y municipales del 24 de Mayo de 2015.
Espero que nunca se apague nuestra voz.



No digas dónde o cuándo.
Sé que estás arriba, en la certeza.
Una palabra de tus ojos
aún redimiría el tiempo de sombra.

Ángel Fierro


Melodía de palabras indignadas,
acordeón de frases,
mensaje Morse
de ciudadanas de a pie.
Sintonizamos otra onda
para recobrar la fe.

Aliviamos la carga
de neoliberales recelos
y obviamos los discursos.
Equilibramos la balanza
redistribuyendo desvelos
retiros y recursos.

Esperamos con incertidumbre
pero sin desesperanza
el desarrollo del movimiento,
la digna evolución
del indignado acontecimiento.

La macroeconomía se queja
mientras la mayoría
redobla esfuerzos y contiene
perentorias necesidades
de supervivencia sin techo
sin trabajo, sin justicia,
sin derechos,
sin amor.

Me niego a que influyan
las encuestas electorales
en mi ánimo recobrado.
Confío en que algún día
la sencilla bondad supere
la codiciosa estupidez humana.

Mi fundamento no estriba
en la estrategia del beneficio
a cualquier precio.
Tengo suficiente y mucho más
sería quedarme con lo que necesita
un segundo y un tercero.

Saludo al dolor amigo
que con resiliente presteza
duplica los afanes góticos
de superación de circunstancias
con marcada ética.

He aprendido la lección.
“...Una palabra de tus ojos,
Ángel Fierro,
aún redimiría el tiempo de sombra”.
Y la permanente alerta
del óbice que todavía escombra
nuestra emocionada votación
constata qué cerca
estamos de cosechar
los frutos de la indignación.

Celia Estévez


viernes, 1 de mayo de 2015

NO ME IGNORES



Mimetizado en los peldaños,
abajo, margen izquierdo.
Infantil holograma de la miseria.
Paradigma del desamparo.
Es la pobreza provocada
por la rapiña sin reparos.

La economía especulativa,
la desdicha escalonada,
la desigualdad piramidal,
las bursátiles ganancias de la nada,
nos abducen al elitismo,
y nos someten a lo banal.

Un sistema avaro
que desahucia el humanismo
vierte ingentes desfavorecidos
que no favorecen las ventas
ni seducen al turismo.

Una sociedad deshumanizada
que no atiende a sus gentes
sino a sus rentas
nos aboca al abismo.

No siempre quien está bien situado
se encuentra en el lado correcto.
No siempre quien es electo
obtiene su puesto con criba.

Por fin el niño marginal
del peldaño de abajo
cuestiona el indigno trabajo
de los de arriba.

Por fin la base de esta escalera
se ha cansado de ser denostada
y va logrando que la bandera
de su dignidad sea erguida.

Celia Estévez Lozano


miércoles, 21 de enero de 2015

ODA A LA LIBERTAD. EL CORO MÁS GRANDE DEL MUNDO.


                                                                                           





                                                                                                                 

UN NUEVO DÍA. ODA A LA ALEGRÍA.

     Esta “Oda a la alegría” de Ludwing van Beethoven está dirigida por un meritorio director japonés con un estilo asombroso que está al frente de un prestigioso coro, disciplinado y multitudinario, organizado con la perfección y la impecabilidad niponas que difícilmente pueden plagiarse y de unos músicos sobresalientes.

         Notas excelsas, composición rememorada, melodía reconocida.
Voces al unísono, todas valiosas, todas notables, todas brillantes.
Diez mil timbres distintos, unos gruesos, otros delgados: Señero el tenor,  oscuro el barítono, la mezzosoprano suprema, distinguida la contralto. Decisivas las voces femeninas, prominentes las masculinas. Ilustres las voces seniles, inocentes las voces infantiles. Revitalizadoras las juveniles, insignes las adultas. Voces blancas, voces negras. Cada una única, incomparable, necesaria.

Ensayo tras ensayo, todos los músicos acuerdan orquestar una versión sublime del “Canto a la alegría” dirigidos por la armónica pericia del director de orquesta.
El concierto emociona, estremece. Si no fuera por la esperanzadora Música…

La denostada y resiliente Europa ha hecho de esta oda su himno como espoleando con brío sus comunes valores, intenciones y desafíos.
La versión nipona hace de esta composición de Beethoven un canto a la integración, a la diversidad y exalta la posibilidad de entendimiento y cooperación entre todos los seres humanos con altura de miras, con conciencia integradora y convicción de pertenencia al grupo.

Este coro, reunido en un estadio, es un símbolo de la superación, de la certeza y de la solidez de la que son capaces muchas personas cuando se ponen de acuerdo con un objetivo común.

El coro más grande del mundo es la Humanidad, y por utópica que sea mi reflexión, aún creo que OTRO MUNDO ES POSIBLE si nos coordinamos, ensayamos, practicamos, reinventamos, nos autodisciplinamos y participamos en el concierto vital en armonía y sabiendo que la batuta que nos dirige sólo nos coordina sin querernos doblegar ni dominar.