mis lechugas rizadas
he oído en una radio lejana
algo acerca de una prima en España
a la que le gusta el riesgo.
La situación parece que alarma
a la gente del mercado…
preguntaré luego a mi dama
si ella también está preocupada
por esa prima tan arriesgada.
que todo es un montaje
para sembrar miedo, regar inquina,
y no dejarnos disfrutar del viaje
con templanza y sosiego.
Contemplo mis lechugas rizadas
mientras sigo ojalando,
con más denuedo que nunca,
expirando e inspirando, amable,
a pesar de la crisis, el riesgo
y algún imprevisto imponderable…
y el cambio de sistema de riego
es imprescindible…
Mi indignación no deriva
en ira violenta e incontrolada.
Más bien tiende a operar
como una gota de agua
que cae persistente,
confiada y paciente
sobre la roca avara
que acabará siendo horadada.
a mi esperanza fundada,





































